“La traducción es como el amor: yo no sé lo que es

pero creo que sé lo que no es.”

 (Newmark, 1995)

 

 

La traducción es una ciencia nueva y vieja al mismo tiempo pues, si bien, desde los principios de la humanidad se necesitaron traductores e intérpretes para poder comunicarse entre dos culturas diferentes o, incluso, para pasar el conocimiento ancestral de generación en generación, no ha sido explotada en su totalidad, pues mucha gente piensa que para traducir lo único necesario es saber la lengua origen y la lengua terminal, pero no se percatan de todo lo que implica traducir.

traducción idiomas

No es posible lograr una buena traducción si no se tiene en cuenta los aspectos culturales de las dos lenguas, al igual que la sintaxis, morfología y semántica, pues un traductor debe adentrarse en las lenguas y dejar que estas se vuelvan parte de su vida para, de este modo, poder encontrar los equivalentes adecuados.

 

En esta ocasión se tratará de exponer varios de los aspectos más importantes de la traducción, desde su definición hasta los distintos procesos y problemas que se presentan en la misma. Espero que les sea útil a las nuevas generaciones de profesionales que se dedicarán a esta área de la Lingüística.

 

 

TRADUCCIÓN Y LENGUAJE

 

La traducción es el arte y la ciencia de pasar ideas (significantes) de una lengua origen a una lengua terminal, teniendo en cuenta que cada lenguaje manifiesta y expresa una visión del mundo específica.

 

La traducción debe reflejar el estilo del texto de origen y debe transferir las ideas de la manera más exacta posible. Se puede decir, entonces, que la traducción es la fiel transferencia de las ideas que constan en un texto de la lengua original a la lengua terminal, en un estilo correcto, preciso y apropiado. Expresar ni más ni menos que el original y reflejar su contenido. Es importante notar que se transfieren ideas, no palabras y éstas deben estar adaptadas -en caso de ser necesario- a la cultura de llegada para que, de este modo, el público a quien va dirigida la traducción pueda comprender el mensaje a cabalidad.

 

En base a esto se puede observar que, para el traductor, la lengua terminal es más importante que la lengua original, ya que va dirigida al lector quien, en teoría, debe reaccionar del mismo modo que un lector del texto original. Si bien esto no puede ser medido de manera objetiva por una serie de factores subjetivos, que van desde los gustos hasta la forma en que se siente una persona al momento de leer un texto, se espera que, a criterio del traductor, quien interpreta el texto, esto sea una realidad, por lo cual es de suma importancia que esta persona conozca tanto las lenguas como las culturas y todo lo que de la mano viene con estas tanto de la lengua original como de la terminal. Es así que, lo que se interpreta en cada trabajo de traducción es la visión del mundo detrás del texto.

 

Interpretación del mundo

La traducción, entonces, aspira a comunicar lo que el autor diría si pudiese expresarse en la lengua terminal, es decir, el traductor debe ponerse en los zapatos del autor, pensar como él, sentir como él, dejar de ser el traductor para convertirse en el autor, con el fin de decir lo mismo en un lenguaje distinto. Básicamente, ser traductor es ser un camaleón que se adapta de la mejor manera posible a su contexto.

 

Hemos definido, brevemente, lo que es la traducción, sin embargo, es importante observar que, como lo expuso Newmark, ésta se compone de cuatro niveles:

 

  1. Es una ciencia ya que concuerda con la definición de la DRAE al ser un conjunto de conocimientos obtenidos a través de la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen reglas generales que permiten la verificación de los hechos.
  2. Es una habilidad ya que necesita del conocimiento apropiado y de la utilización correcta de las dos lenguas, su morfología, sintaxis, semántica y pragmática. Además, el traductor debe tener mucha destreza para poder manejar estos conocimientos dentro de un contexto sociocultural específico.
  3. Es un arte ya es una manifestación de la actividad humana que demanda creatividad, intuición e inspiración.
  4. Es una cuestión de gusto debido a que se expresan preferencias individuales en cuanto a la utilización de terminología y estilo en el texto.

 

 

“La traducción no puede simplemente reproducir o ser el original” (Mounin, 1963)

 

Si deseas ver la definición por otros autores, da click aquí: Qué es la traducción?

 

Teoría de la Traducción:

 

Si bien muchas personas, sin ser traductores, pueden traducir un texto, al no poseer conocimientos traductológicos, la tarea puede tomar más tiempo de lo necesario y ser realizada de forma menos eficaz. Es aquí donde entra la importancia de la teoría de la traducción, ya que ésta es el núcleo del conocimiento acerca de los procesos y procedimientos traductológicos que utilizamos para revisar todas las opciones y para posteriormente tomar decisiones.

 

En un nivel inferior, se relaciona con textos completos, párrafos, oraciones, cláusulas, grupos de palabras (i.e. colocaciones), palabras (familiares, palabras alternativas, términos culturales, nombres propios, no neologismos, etc.), morfemas y signos de puntuación.

 

Los objetivos de la teoría de traducción son (Newmark, 26):

  1. Identificar y definir un problema de traducción (sin problemas no existiría la teoría de traducción)
  2. Señalar todos os factores que deben ser tomados en cuenta al momento de resolver un problema.
  3. Enumerar todos los posibles Procesos de Traducción.
  4. Recomendar el procedimiento de traducción más apropiado, y la traducción más adecuada.

 

La teoría de traducción no nos sirve de nada si no surge de los problemas en la práctica de traducción. Consta de un gran número de generalizaciones de los posibles problemas que se dan en este proceso, por lo tanto, el corazón de la teoría de traducción son los problemas de la misma, los cuales para ser solucionados deben basarse, principalmente, en la lectura y el análisis del texto original.

Lupa del teto

Análisis del Texto:

 

En el momento de hacer una traducción, el traductor debe leer el texto original con dos propósitos (Newmark, 27-29):

  • Entender de lo que se trata
    • Requiere una lectura general: Entender de qué trata el texto, la esencia como tal (tema, conceptos, etc.)
    • Requiere una lectura meticulosa: Con el fin de entender y adentrarse en el texto más allá de las palabras, en el contexto socio-cultural, en la terminología específica, etc.
  • Analizar el texto original desde el punto de vista del traductor.
    • Determinar la intención del escritor del texto.
    • Elegir un método de traducción adecuado.
    • Identificar los problemas.

Es importante también poder identificar el estilo del texto, pues de acuerdo a esto se podrá elegir el mejor método de traducción.

 

Estilos de Texto:

 

De acuerdo con Nida (1975) podemos identificar cuatro tipos de texto:

 

  1. Narrativo: Este estilo de texto presenta una secuencia dinámica de eventos. Se enfatiza la utilización de verbos.
  2. Descripción: Es estática, tiene énfasis en la utilización de verbos copulativos, adjetivos y frases adjetivales.
  3. Discusión: Presenta énfasis en conceptos abstractos, verbos de pensamiento, etc.
  4. Diálogo: Enfatiza el uso de lenguaje coloquial.

 

Además de estos puntos es importante siempre tener en consideración al lector y que es lo que el autor del texto original desea transmitir.

 

El lector:

De acuerdo con Newmark(30) al momento de realizar una traducción, el traductor debe estar consciente de que el texto terminal debe causar el mismo efecto en el lector que el que produce el texto original. Por otro lado, Cecilia Mafla Bustamante en su obra Ari –  Sí – Yes (37;38), argumenta que no existe una equivalencia lingüística real entre el texto original y el texto meta, sino más bien una relación funcional en la que se transmiten significados, sin saber si ambos textos llegan a causar el mismo efecto en sus lectores, ya que no es posible realizar un estudio objetivo de las sensaciones o percepciones de los lectores del T1 y del T2.

 

Una vez que se tiene claro el panorama preliminar de la traducción, hablaremos del proceso de traducción como tal y todo lo que este implica:

lector palabras

El proceso de Traducción:

Para hablar del proceso de traducción debemos primero entender a fondo el proceso normal de la comunicación para lo cual a continuación se presenta un esquema:

 

 

 

Aquí podemos apreciar que el mensaje comienza en el Emisor, que quiere expresar una imagen conceptual es decir, el significado de su mensaje, pero para esto necesita un significante, y codifica el mensaje de modo que pueda tener la capacidad de pasarlo al receptor, quien recibe el significante (imagen acústica) y lo decodifica para entender su significado.

 

Tras este breve análisis de la comunicación se presenta a continuación un esquema del proceso de traducción:

 

Esquema-del-proceso-traductológico(Larson, 1984:4)

 

 

 

El proceso traductológico puede describirse de la siguiente manera:

 

 1. Decodificar el sentido del texto origen,

2. Recodificar este sentido en la lengua meta.

 

Para decodificar el sentido de un texto, el traductor tiene que identificar en primer lugar las “unidades de traducción” que lo componen, es decir, los segmentos del texto que deben tratarse como una unidad cognitiva. Una unidad de traducción puede estar compuesta por una palabra, frase o incluso una o más oraciones (por ejemplo, un texto completo).

 

Tras este procedimiento, sencillo a primera vista, se esconde una operación cognitiva compleja. Para decodificar el sentido completo del texto origen, el traductor tiene que interpretar y analizar todas sus características de forma consciente y metódica. Este proceso requiere un conocimiento profundo de la gramática, semántica, sintaxis y frases hechas o similares de la lengua origen, así como de la cultura de sus hablantes.

 

El traductor debe contar también con estos conocimientos para recodificar el sentido en la lengua meta. De hecho, estos suelen ser más importantes y, por tanto, más profundos que los de la lengua origen. De ahí que la mayoría de los traductores traduzcan a su lengua materna.

Además, es esencial que los traductores conozcan el área que se está tratando.

 

Los estudios realizados en los últimos años en lingüística cognitiva nos han permitido comprender mejor el proceso cognitivo de la traducción.

 

(http://es.wikipedia.org/wiki/Traduccion; 2007-02-10)

De acuerdo con García Yebra (30), la traducción presenta dos fases:

 

    • Etapa Semasiológica (desverbalización) de comprensión o interpretación del texto. Se pasa de la estructura superficial a la profunda. Decodificar. Comprensión.

 

    • Etapa Onomasiológica (reverbalización) de reformulación de la traducción en español. Fase más complicada. Acercarse a la comprensión total (inalcanzable). Expresión: traducción auténtica. Traductor=lengua meta con sus términos.

 

Pasos del Proceso de Traducción:

(Newmark; 40-43)

  • Elegir un MÉTODO de enfoque.
  • Traducir con los cuatro niveles en mente:
    • El nivel Textual (del lenguaje)
    • El nivel Referencial (objetos y eventos): Cuando se visualiza lo que realmente está sucediendo en el texto.
    • El nivel Cohesivo (estructura)
    • El nivel de Naturalidad (léxico-gramatical): cuando la traducción tiene sentido.
  • Revisar la traducción: Constituye al menos el 50% del proceso.

 

Tras este breve resumen de lo que involucra la traducción se puede concluir que el traductor debe tener un dominio muy alto tanto de la lengua original como de la terminal, de manera que, sin importar el campo lingüístico, pueda desenvolverse adecuadamente al momento de realizar su trabajo. En otras palabras, se puede decir que el traductor debe ser un individuo bilingüe, lo cual no sólo incluye a los niveles léxico, morfológico y sintáctico de ambos idiomas, sino también a los niveles semántico, pragmático, social y cultural, puesto que todos estos niveles se complementan unos a otros y deben ser traducidos con fidelidad.

 

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